viernes, 2 de septiembre de 2016

"Sleep no more"... una experiencia teatral en New York.



Pero empecemos por el principio: cuando llegamos  al barrio de los teatros de vanguardia... despues de 10 streets caminando, Anna se había dejado las entradas en el hotel. Afortunadamente como las había pillado por internet, tenían sus datos y la cosa no dio para más.  Al entrar –en una nave industrial con cuatro o cinco pisos, o sea enorme, que lo ultimo que recuerda es un teatro–, llegas a un lugar super lobrego, con unas luces muy bien dispuestas pero tenues de collons, que no te dejan ver ni donde pisas.  Te aparcan en un salon, de una especie de bar del supuesto hotel, en donde hay unas mesitas con velas que los espectadores van ocupando, al fondo hay una barra de bar autentica en donde te indican que pidas una bebida, que has de pagar por supuesto. Evidentemente pedi una birra, entre otras cosas por que és lo mas barato y ademas tenian IPA.  Te tienen alli sentado casi una hora, consumiendo mas de una birra algunos, yo estirando la mia hasta el colapso... Hasta que aparece un pavo guapo de collons, con smoking, tipo Humprey Bogart de jovencito, que empieza a llamar al personal segun la carta que te ha tocado al entrar, (pues al entrar te dan una carta, a nosotros nos dieron un As de piques igual a los dos, pero habia parejas que tenian carta diferente y los separaban) y se los va llevando a no se sabe donde... Nosotros alucinados no entendiamos de la misa la media y con el poco ingles que gastamos todavia estabamos mas en ascuas.  Al final una mexicana que teniamos cerca y que habia ayudado a Anna en el tema de las entradas nos explico de que iba el tema y nos tranquilizo saber que iriamos juntos en la siguiente remesa de secuestrados, como asi fue.  Explicar lo sucedido las dos horas siguientes daria para un libro asi que seré lo mas escueto posible.  

La escenificacion és la de un hotel por un lado, con sus habitaciones, con su entrada, conserjeria, por otro lado hay una taberna, por otro lado un espacio escenico indefinido tipo laberinto, con un macho cabrio disecado que te pone de los nervios cuando te lo encuentras de cara, por otro lado un hospital antiguo con su sala de camas, una sastreria, diferentes espacios que podrian ser calles o pasillos de hotel muy anchos, un cementerio y algunos escenarios más que seguramente me dejo en el tintero.  Todos estos espacios escenicos estan dispersos y distribuidos por pisos.   A lo largo de las dos horas subes y bajas pisos en innumerables ocasiones, pero cada piso, con diferentes espacios escenicos és como de 500 metros cuadrados, yo conté al menos 5 niveles, aunque no se si desde la calle o tambien llegamos a bajar por debajo del nivel del suelo.  Era imposible orientarse.  Ni una ventana, siempre iluminacion tan tenue que se hacia a veces dificil reconocer si la que tenia al lado era Anna o otra persona.  Porque he olvidado deciros que cuando entregan la entrada te obligan a ponerte una mascara veneciana blanca, que no te la sacaras hasta al cabo de dos horas.  Los 100 espectadores o más, (calculo a ojo un centenar largo por la cola que se formó) todos con mascara han de seguir a los personajes a traves de los diferentes espacios escenicos, tu eliges al que quieres ver o puedes cambiar de personaje y seguir a otro que te lleva a otros escenarios subiendo o bajando pisos en este enorme espacio teatral... És evidente que no puedes seguir una trama unica, necesitarias ir bastantes veces a ver la obra para poder pillar toda la trama.  Nosotros pudimos pillar algunas continuidades narrativas pero supongo que perdimos muchos otros hilos.  En cualquier caso fue una experiencia insolita, los espectadores entrando y saliendo apelotonados, apresurados de una habitacion a otra para no perder el rastro a una actriz o a un actor y para ver a donde iba y lo que estaba buscando.  De vez en cuando coincidian en un espacio escenico mas grande los seguidores de dos o de cuatro actores y alli se montaba un numero de danza o una pelea de taberna... Todo muy bien resuelto y con la ayuda de un discreto numero de ayudantes del teatro que iban con mascaras iguales a las nuestras pero negras y que cerraban el paso o las puertas para que coincidieramos finalmente todos en una ultima escena que ocupaba el mayor de los escenarios del local, con dos pisos, o sea una platea y un anfiteatro, sin butacas por supuesto en donde una enorme mesa preparada para una cena de gala estaba dispuesta para que se desarrollara el drama final que no explico por si alguien la va a ver... La música forma parte del espectáculo desde el primer momento y va cambiando según donde estas.  ALUCINANTE...
Probablemente de lo más avanzado del mundo del teatro que se pueda ver en estos momentos.

Junio 2016


lunes, 15 de agosto de 2016

Confesiones de un viajero


Mis impresiones de la cosa del Viajar…


Siempre he pensado que viajar ha de tener un sentido más allá del simple desplazamiento para ver algo.  


Hace mucho tiempo escribí —seguramente tomado de alguna lectura— que los museos son los cementerios de la cultura, pero sé que las imágenes visuales, en cualquiera de sus formatos, son la memoria de lo vivido, y los rastros de la historia se ven en lo que los hombres han construido a lo largo del tiempo. Es por eso que acepto el ver, el visitar, todo aquello que muestra la historia local de los lugares por los que se viaja, incluidos esos “cementerios” que son los museos o lugares destinados a mostrar lo que se pudo guardar para que la posteridad tuviera conocimiento del pasado.   Sin embargo, nunca olvidemos que una raya muy fina separa lo valioso de lo superficial y la sociedad de consumo en la que vivimos, no lo pone fácil a la hora de discernir este límite entre todo aquello que nos propone para su consumo cultural inmediato.

   

El criterio personal, si es que sobre este tema se ha reflexionado antes, es el único instrumento del que disponemos para medir el interés de una determinada visita.   El tiempo no es ilimitado; si lo fuera, no tendríamos necesidad de ser selectivos.  Pero no lo es, y es en base a esta limitación que se vuelve todavía más importante el saber ser adecuadamente selectivo con nuestro tiempo. 


Cuando se plantearon estas vacaciones, no sabía con lo que me encontraría.  Llevado de la ilusión de viajar en la furgo, no ponderé las dificultades que “la selección de lo visitable” podía acarrear.   Y es que mi concepto del ver no es el mismo que el de Anna, sin que por ello tenga más o menos valor una que otra opción.  A la vista de los choques que se sucedían, debido a nuestros diferentes criterios, propuse un plan de actuación basado en la generosidad por parte de ambos, que permitiera ceder sutilmente ante las preferencias del otro, de una forma alternante, sin llevar exactamente cuentas, pero sin perder la cuenta. Algo que, sin una relación amorosa, no se podía abordar, pues la balanza necesita de continuo ser reequilibrada, y allí donde uno ha mostrado su preferencia, el otro ha de saber cuantificar si lleva mucho tiempo haciendo lo que a él/ella le gusta, para dejar pasar la ocasión o no, insistiendo o no en aplicar su criterio por encima del criterio del otro.  El plan se basaba en la sutileza, no en llevar rigurosamente cuenta de cuántas veces he dejado que tú hicieras lo que te apetece y cuántas yo he renunciado a lo que me apetece.  Pero la sutileza, en este caso, solo puede ser aplicada si sabemos ponernos en el lugar del otro y solo si sabemos pensar en qué cosas le agradan al otro.  


Este sentido profundo del viaje es importante para mí, pues es una ocasión para trabajar sobre uno mismo y sobre la relación de pareja.  Es la vida la que nos pone en la situación de trabajo interno que representa este plan de actuación y, para mí, eso dota de un sentido profundo al hecho de viajar.   


Sin embargo, la cosa no ha resultado al nivel que yo esperaba.  Seguramente es por mi manera de concebir el viajar y por mi falta de comunicación del hecho en sí.  Por no saber explicarle a Anna mi visión, o por no haber abordado previamente estos temas.  Es posible que inconscientemente no lo haya hecho por temor a que se sienta tan alejada de mi forma de ver el viajar que rechace mi propuesta.  Es también posible que me vea a mí mismo tan radicalmente opuesto a su forma de ver las cosas del viajar que, si lo expresara abiertamente, me llevaría a rechazar el viaje en su compañía.   Y sin embargo quiero su compañía, me esfuerzo para que sea agradable, me muevo como si lo fuera aunque a menudo no lo sea, o no lo sea tanto como me gustaría.   Y al final, el resultado es que no lo puedo comunicar de forma abierta porque sé que no entendería mis cuestionamientos.   Quiero ser más fuerte y capaz de lo que realmente soy, y a menudo la frustración, cuando constato mi impotencia, me hace saltar y salirme del papel que había creído que podía interpretar.  




Me gustaría ser más concreto sobre lo que me gusta y lo que no me gusta… y lo voy a intentar.


Me gusta viajar para ver los lugares, los paisajes, tan diferentes a los nuestros habituales, para ver lo que los hombres han edificado en otros momentos de la historia, para contemplarlo y maravillarme pensando en cómo lo hicieron; da igual si es un coliseo, una catedral o un palacio renacentista.  Pero creo que lo que más me apetece de los viajes es conocer la historia de los lugares por los que paso. Ver los centros históricos de las ciudades por las que paso, siempre y cuando esos centros históricos tengan base real y no sean un maquillaje para consumo de turistas, un Disneyland cultural para adultos…  


Me gusta pasar por los pueblos característicos de cada zona, a la busca de aquello que los hace diferentes a los otros.  Y me gusta seleccionar lo que voy a ver en base a informaciones obtenidas de la experiencia de otros, a menudo plasmada en las guías, pero siempre tratando de evitar “la venta” interesada del producto que algunas guías ofrecen. Esta lectura entre líneas no siempre es fácil y es posible equivocarse, pero prefiero esta postura un tanto precavida que no la fe ciega en la verdad de las guías, unas guías que han de contentar a muchos y que, por tanto, obedecen a intereses no siempre visibles.   


Me gusta descubrir cosas que me sorprendan, más que fiarme a pie juntillas del gusto de otros. Y es que experiencias previas me enseñan que a menudo no coinciden mis juicios de valor con los de algunos bienintencionados informantes.  Para evitar sentirme confuso tengo mi propia estrategia, a saber: de entrada, a los comentarios de terceros les concedo el beneficio de la duda y, una vez comprobado por mí mismo el valor o no, establezco el juicio.  Aquí me surge un problema moral.  El de la superioridad de los criterios.  Es algo automático que hemos de aprender a evitar; el único medio es haber pensado en ello y haber reflexionado en cómo se desarrolla el mecanismo.  Solo se puede combatir con el rigor hacia uno mismo en la evitación del menosprecio hacia la posición del otro.  En la pareja es más fácil tenerlo en cuenta, pero más fácil no quiere decir que siempre se haga.  Pero con los criterios de los demás es más frecuente que los tomemos por inferiores a los nuestros y asome, por tanto, el menosprecio.  



Cosas que también me gustan: 1) comprar cosas de comer o beber, propias del lugar por el que paso.  2) los mercados locales y sus productos, siempre que no sean excesivamente “hechos para los turistas”. 3) disponer de tiempo para preparar una buena cena.  4) relajarme con una cerveza después de un trayecto.  5) llevar algún regalo a los de mi casa que tenga que ver con el viaje.  


Cosas que no me gustan: 1) emplear mi tiempo de viaje trasteando por tiendas o reiterando paisajes ya conocidos o similares a los que acabo de descubrir. 2) comprar souvenirs ni recuerdos. 3) aprovechar que estoy de vacaciones para comprar ropa que no necesite en ese momento. 4)  estar demasiado pendiente de lo que dice una guía, pues a menudo prefiero descubrir por mí mismo las cosas.  5) preguntarle a un paseante cuál es el camino que debo seguir… pues prefiero aventurarme e investigar una ruta (aunque a veces me equivoque).


No me gusta sentirme un guiri, aunque lo sea.  Y para mí un guiri es un consumidor típico de todo aquello que ha sido diseñado para que lo consuma un turista... Sea souvenir, comida, paisaje, jardín o trenecito cultural por una ciudad...  


El viaje tiene sus ritmos, y el ritmo se hace de pausas.  Así que no me gusta comer en cinco minutos porque haya que ver algo.  Tampoco me gusta hacer muchas cosas porque se han de hacer sí o sí.  Ser selectivo con lo posible es tan importante como saber que no todo se podrá ver.  Y que lo que se vea sea en armonía con el momento, no de forma apresurada.  Y para no ir apresurado hay que poner coto al desperdicio del tiempo en otras cosas que no sean esenciales al viaje.  Es mucho más productivo ver tres cosas tranquilamente que querer ver todo lo que "me dijeron que tenía que ver” de forma apresurada.  Eso forma parte del ritmo.  Y si para ver bien tres cosas hace falta saltarse alguna menor o repetida, pues se afronta.   Al fin y al cabo, ningún viaje conseguiría profundizar en todo ni captar todos los detalles que cualquier guía propone.  


Descansar, leer, relajarse, escribir, o dar un paseo (caminando, corriendo o en bici) forman parte, para mí, del viaje. 


Chartres, 15 agosto 2016


jueves, 28 de julio de 2016

El ciclo completo

"Cuando era pequeño me decían que el amor humano partía del reflejo del amor a Dios.  Siendo así, cabía esperar de él que fuera perfectible y permitiera soslayar de continuo las deficiencias de la propia y personal naturaleza humana.  Siendo así, había disculpa para la contradicción.  Era de esperar el reparador perdón frente al error posible. 

Cuando crecí me empecé a dar cuenta de que no todo lo que me habían dicho era aceptable.  Y hube de revisar las bases sobre las que sustentar mi acción. 

Cuando el amor humano no es mas que un fin en sí mismo, no herramienta para la propia perfección, el hombre está caminando hacia un tipo de trascendencia diferente.  No está en el plan de la obra divina sino que trabaja en su propia obra, es él mismo frente a la nada y no cabe pasar por alto la contradicción. Ha de aceptar lo que realmente es, desde lo más bajo hasta lo más sublime.  Es un trapecista que evoluciona sin red.  Camina como un funámbulo sobre el abismo sin esperanza.  No existe el perdón, ni las excusas, ni la justificación que soborna a la conciencia, que la tranquiliza o adormece.  Ya no se cuenta con la proyección hacia la figura del Padre, o sea del Dios protector que concede la pervivencia y admite hasta el último instante la esperanza.  En efecto, la dificultad de prescindir de lo divino es la dificultad inherente a la emancipación del padre, en realidad la dificultad es tal por que en nuestra mentalidad judeocristiana el acto de prescindir nos sitúa necesariamente frente a un equivalente del acto de matar al propio padre. 

 Vivir de esta manera, tras ese peculiar parricidio, implica aceptar como compañera a la angustia ante las dudas sobre la propia existencia y a la angustia frente a la nada de Kierkegard. 

El amor, la creación, la soledad, la muerte y la nueva vida.  

El amor busca al objeto de amor para concretar su obra. 
Y tiene lugar la creación.  
Frente a la insignificancia de la obra se descubre la autentica dimensión de lo que nos es ajeno: lo que no tenemos ni tendremos nunca.  
Tras la creación se descubre necesariamente la soledad.  En realidad esta se nos aparece biológicamente, pues, tal como la muerte, ha estado presente desde el primer instante de nuestra existencia.  
Finalmente la aceptación del propio fin como descanso a tanta soledad es el final de la batalla por la propia vida.  
La muerte es la derrota de la esperanza, de los cobardes.  Es la victoria del que se emancipó del padre, del que decidió volar  en el trapecio sin red bajo los pies, sin esperanza.  La muerte, vista así, es la demostración de su propia futilidad.   Trascender este limite, ignorando a la muerte, permite a la obra seguir su propio desarrollo, nacer a una nueva vida, ajena al destino biológico de su origen creador. Ese para mi es el verdadero Arte.  Así la esencia del hombre se perpetúa, trasciende su contenedor, su biología, su límite; ilumina más allá de su existencia inicial, prosigue en su creación una nueva existencia. Ese es el Misterio del Arte." 

fragmentos de ‘Granollers Mon Amour’
mcAlbert,  primavera 1997

domingo, 12 de junio de 2016

Like si lloras o Quan la creació s’expressa a través del artista





Ahir al voltant d’uns exquisits platillos libanesos parlàvem altre vegada de “Like si lloras” i es va suscitar la qüestió del ou i la gallina.   Intentaré explicar-ho.  

La creació artística es un dels Misteris.  I els Misteris no tenen explicació per se.  Si la tinguessin deixarien de ser el que son.  Partint d’aquesta afirmació vaig a explicar com jo crec que sorgeix “Like si no lloras”.   Com ja vaig dir, endevinar les intencions als altres es un joc molt arriscat.  Però no vull defugir la ocasió de fer un exercici que faci visibles coses que normalment queden a la part fosca de la comprensió global.  

Obviaré els “jo crec” i els “al meu parer, etc” simplement afirmaré coses, amb les que pots adherir o no.  Tu, lector, decideixes les teves posicions.  

Començaré dient que aquest espectacle no s’ha parit, sinó que s’ha parit a si mateix.  El procés creador artístic, tots els veritables processos creadors, sorgeixen en gran part del inconscient.  Quan Els Malnascuts es plantegen “Like si no lloras” no saben el que faran fins que el procés creador els infecta, com un virus que progressivament es va estenent pel seu organisme; perdoneu el símil biològic, es deformació professional. La gestació de la malaltia, o del nou ésser, ha començat.  Peró la malaltia no  pot existir sense una criatura prèvia, com la gestació no es pot donar si no hi ha una gestant que reuneixi les condicions que la fan única per aquell procés.  Això es la condició prèvia per a donar-se la creació artística.  

Els Malnascuts es la gestant que la creació necessita per tirar endavant el seu procés i el seu desenvolupament.   L’inconscient col.lectiu lluitarà per manifestar-se a través d’ells i malgrat ells mateixos.  Tot el bagatge previ, la formació i les experiències prèvies dels Malnascuts,  es condició sine qua non per que la malaltia progressi adequadament.   

Al principi no hi ha un nom, ni un argument, no hi ha una intencionalitat concreta fins que el propi procés creador els informa.  Que farem, que direm o com ho farem es posterior,  i l’ens els fa sentir que no es tracta de fer una impostura, de representar una obra de teatre qualsevol, per bona, tràgica o sorprenent que pugui ser.  Es tracta de explicar-se a si mateixos a traves del que senten, del que els angoixa, del que els preocupa, i no tant de fer-ho intel·ligible amb la racionalitat sinó de expressar-ho amb les eines que han acumulat, que han après a fer servir en el seu recorregut vital com  professionals dels escenaris.  Diverses funcions d’un cos que es necessiten mútuament per seguir viu, cada funció aportant allò que sap fer millor.   

A mida que creix la infecció, s’adonen de les dificultats, i ells mateixos son la primera dificultat amb la que tenen que lluitar individualment, però el procés creador, que no son ells, els ajuda i els fa superar una darrera l’altre les lluites de poder, les misèries humanes que ens fan ser captius de les nostres personalitats.  La inspiració i no la inventiva, els fa triar diversos escenaris narratius que permetin traspassar als altres, –això es espectacle–, les seves emocions mal-nascudes.   L’inconscient col.lectiu els utilitza per parir-se a si mateix, encara que això sigui tant poc visible, com la mà del titellaire.   

Els Malnascuts son com unes titelles que es pensen i es senten vives.  Sense aquesta identificació absolutament necessària el procés creador no tindria èxit, i l’inconscient ho sap i ho permet.  Ells, cadascun d’ells o elles, potser ho descobriran algun dia. El dia que ho descobreixin potser deixaran de ser creatius o potser ja no seran necessaris al propi procés i la inspiració els abandonarà.  Es el camí dels covards, dels que tenen por a la mort i necessiten la xarxa de seguretat que el circ posa al trapezistes.   Però es el camí dels mortals.  La fecunditat no es per a tota la vida.  Els herois son immortals, son els que ens deixen abans de perdre la capacitat de crear nova vida.  


Quan fa 19 anys vaig escriure el paràgraf de més abaix, no sabia que un dia em vindria al pel per expressar el sentit profund de la creació de “Like si lloras”, entenen que la mort no es la mort física del cos, sinó la mort de la titella artista:  alló que més angoixa als joves Malnascuts. 

“La muerte es la derrota de la esperanza, de los cobardes.  Es la victoria del que se emancipó del padre, del que decidió volar  en el trapecio sin red bajo los pies, sin esperanza.  La muerte, vista así, es la demostración de su propia futilidad.   Trascender este limite, ignorando a la muerte, permite a la obra seguir su propio desarrollo, nacer a una nueva vida, ajena al destino biológico de su origen creador. Ese para mi es el verdadero Arte.  Así la esencia del hombre se perpetua, trasciende su contenedor, su biología, su límite; ilumina más allá de su existencia inicial, prosigue en su creación una nueva existencia. Ese es el Misterio del Arte.”  

fragmentos de ‘Granollers Mon Amour’
Albert,  primavera 1997





martes, 24 de mayo de 2016

Más sencillo...

A menudo complicamos las cosas sin quererlo.  Todo es más sencillo.  La humanidad es solo una parte integrante del gran ser terrestre.  La naturaleza es la parte viva de ese ser y nosotros formamos parte de la naturaleza.  Todo esta conectado.  Y al igual que en nuestro cuerpo hay elementos minerales y estáticos en el ser terrestre también.  Somos células, las cuales forman órganos, soportes físicos, estructuras y sensores que mantienen conectada la vida con el ser terrestre.  



Nos imaginamos cosas porque podemos hacerlo, y trasladamos esas imaginaciones a nuestros anhelos, a nuestros deseos, a nuestros sueños… porque podemos hacerlo.  Pero esa capacidad no es universal en el cuerpo del ser terrestre.  Solo la humanidad cumple con esa función, es el órgano creado para tal fin.  El propósito general de que las cosas sean así se nos escapa.  Solo podemos elucubrar sobre ello, pero lo hacemos por que podemos hacerlo.  La vida humana cumple a su pesar con esa función.  Y no podemos tener certezas sobre el fin que cumplimos, solo suposiciones…. 

Tal como existe la biodiversidad en la naturaleza, también en la humanidad existe ese paralelismo. No todos los humanos están llamados para cumplir con los mismos fines.  El problema es creer que todos somos iguales.  No lo somos, como no son iguales las células de nuestro cuerpo humano.  Hay células especializadas para cada función.  En la humanidad también.  

El anhelo espiritual, el despertar de la mecanicidad para alcanzar una autoconsciencia, es compartido por millones de seres humanos.  Pero ese anhelo no es universal ni es posible que alcance a todos y cada uno de los miles de millones de humanos.  No por ello el que se siente llamado a este fin es mejor o peor que el que vive su vida cumpliendo con el fin natural y mecanico de su vida real de cada dia.  Pero a menudo lo complicamos creyendo que todos los humanos hemos de alcanzar una visión espiritual de nuestra existencia.  Al creer esto tratamos de difundir nuestros anhelos a aquellos que no lo tienen.  

Vive tu vida tal como lo sientes, tal como lo supones o tal como lo crees.  Obra de acuerdo a tus creencias pero no trates de hacer de tu existencia un ejemplo para que otros se sumen a tu cruzada.  Simplificate como los niños que no se cuestionan los fines ni los logros.  Admira la belleza de las flores o de las cascadas.  Siente que eres parte del ser terrestre y quizás algún día puedas comprender para que sirves.  Mientras, la vida te transcurrirá sin que casi percibas que envejeces.  Por que todos los seres mueren.  Tanto las rocas, como los arboles, como los animales.  

Pero mientras te sientas vivo, trata de ser sencillo.  No te compliques mas de lo necesario.  Para ser feliz basta mirar, respirar y sentir.   Lo demás lo obtendrás por añadidura. 

viernes, 29 de abril de 2016

Mentre et penso....




Abraça’m fort i no pensem en altre cosa mentre el sentiment ocupa el seu lloc...

No deixem que el que es quotidià envaeixi ni per un instant el sentir de sempre, al que no voldria fer-me costum.

Mentre et penso –que seràs camí de la feina i repartint a les nenes pels coles–, vaig recollint els plats que fa un moment hem deixat desprès d’esmorzar plegats... i veig ja neta la tassa del teu colacao  i no puc deixar de pensar en els llavis que fa poquet golafrement el xarrupaven...

Abans de marxar jo, faré una darrera mirada a la casaxuli i als secrets del nostre llit màgic tot recordant els grans moments amagats a la memòria encara fresca, moments vius, preparats per fer-nos sentir amatents diàriament... i voldria que cada dia que passa per sobre nostre fos com aquells dies en que encara ens teníem que dir per primera vegada: T’estimo.


abril 2006

lunes, 21 de marzo de 2016

Like si lloras... primera impresió



Quan vaig veure l’espectacle ja sabia de la seva essència per una critica llegida a corre-cuita moments abans...
Això ha sigut un llastre que m’ha obligat a fer una feina de neteja interna.  I rebobinar, per repensar de nou el primer que vaig pensar en sortir de la Becket.

Estem, la majoria, acostumats a anar a veure teatre, amb mes o menys equilibris entre forma i fons.  Peró aquí no som al davant de una obra de teatre sense adjectius, estem davant de una incursió als límits de la expressió artística que fa servir tècniques comunes amb el teatre, el circ, el videoart, el còmic, la poesia, el mim, la musica, la dansa, etc....  Això es un experiment col·lectiu, per que ells ho diuen, sinó pensaríem que es una performance dirigida i pensada per un creador únic.  Un/s creador/s que no ha/n volgut en cap moment que tinguéssim la seguretat que dona la xarxa del circ, la xarxa del argument universal, no, han defugit, conscient o inconscientment, el fil argumental que permetés a l’espectador sentir-se segur amb la transmissió de allò amb el que es vol omplir el temps del espectacle.  Si, complicat, això de endevinar intencions.  Peró potser la deconstrucció de les seves angoixes de joves no tan jovenets i la ràbia de no sentir-se ja uns adolescents als que les preguntes no neguiteixen, dona el fruit que a nosaltres ens ha captivat més de 90 minuts a la incomoda cadira.

Una generació de optimistes que topen amb la realitat i de la seva topada ha de néixer el seu futur.  Peró freudianament primer han de matar al pare, o sigui al Doraemon.  Desprès han de repassar tots el tòpics, per això es van escenificant totes les seqüeles del que han viscut en els darrers anys... des de les escenes que giren al voltant del mon teatral, en el que estan immersos ells mateixos, fins als tòpics mundanals com la faula de la formiga de CiU i la cigala de la CUP, passant pels epitafis de Houellebecq, la re-interpretació del temps en funció del Carpe Diem generacional, fins la crida al recordatori “soc una merda petita” front a la Frida/o Khalo de torn amb la que no follaràs, però que, si així fos, series ràpidament oblida/t/da. Com sempre.

A la recta final s’albira un resum.  Potser no volgut, com tantes altres interpretacions possibles, per que un dels mèrits, per mi, del creador, ha sigut el de defugir la interpretabilitat.  Si, vol deixar-nos petja, però no tant per la via racional (si: ho he entès) com per la via dels mers sentits emocionals (si: m’ha tocat).  I dic sentits, per que son exactament això, les emocions son vehiculades pels sentits interns de la mateixa manera que las sensacions es perceben pels sentits externs.  I si no desenvolupem els sentits emocionals no captarem una bona part del mon.  Aquella part del mon que ens mostra que el que veritablement importa no es visible amb els ulls.    Això es el que la Carla ens vomita al final del seu recorregut, desprès de menjar-se, menjar-nos, el tarro dient que “volia ser especial” per acabar fent-nos sentir que el que vol realment es sentir-se estimada.

jueves, 11 de febrero de 2016

El trienio puberal... 96-98



Ya hace 20 años del inicio del trienio...

El trienio puberal lo forman los años 96-97-98.  Estos años traerán novedades a nuestros hábitos familiares debido a la etapa de inicio de la adolescencia por la que pasarán Marta y Raquel.

La primera parte de la década del 90 la preside principalmente nuestras actividades de tiempo libre relacionadas con la Cerdanya y específicamente con el Vilar como lugar de fines de semana y vacaciones.   Es una etapa continuista que se había iniciado diez años antes con nuestra llegada a Tartera y Urus en el 85.  A medida que las niñas se van haciendo mayores cada vez quedan menos excursiones inéditas en la Cerdanya.  Las pistas de esquí del entorno comienzan a ser ‘aburridas’ y son más frecuentes las escapadas fuera de ‘nuestro territorio habitual’.    Las vacaciones se presentan cada vez más como un problema en el que hemos de debatirnos entre estancias en el extranjero o colonias de idiomas y un  periodo de tiempo muerto en el que las niñas se ‘apalancan’ en el Vilar 15 días o un mes seguido.  Los veraneos en el Vilar, al tiempo que son útiles para relacionarse con los de su edad en condiciones de tiempo libre, son también una  limitación para enseñarles a viajar y conocer mundo.  En el verano del 96, y después de meditarlo mucho, tomamos la decisión de iniciar el despegue del Vilar.  Es necesario buscar aires nuevos, renovar contactos y expectativas, enseñar a las niñas otros modelos de vida y otras formas de vivir las vacaciones.  La experiencia de la Cerdanya ya ha dado de si todo lo que esperábamos de ella, más de lo mismo solo puede llevar a un estancamiento y lo que es peor a ciertos hábitos que, precisamente en la etapa adolescente, no nos interesan para nuestras hijas.   Nace así la decisión de comprar la autocaravana, a la que llamaremos ULISES II,  para viajar y condicionar a Marta y Raquel a que nos acompañen en nuestros fines de semana y vacaciones durante los proximos años.

El invierno del 96 queda marcado principalmente por nuestro primer viaje a Livigno y el descubrimiento de la Skieda como festival mundial del telemark que se celebra cada año en los Alpes.  Durante tres años consecutivos volveremos a encontrarnos con nuestros amigos telemarkers.  En el mes de abril del 96 vamos a Sierra Nevada (en avión) a esquiar después de 16 años.  Las niñas nos acompañan y descubren la especial manera de ser de los telemarkers del sur.   A Granada volveremos también durante los proximos tres años. En el verano del 96, a finales de agosto, hacemos nuestra primera experiencia de autocaravana y nos vamos a la playa de Alcocebre (Castellón) en el camping Tropicana.  También fuimos a Cuenca y visitamos a los padres de Caque.  Llevamos a las niñas a la ciudad encantada e hicimos turismo de interior y playa.  Además de algunas salidas de fin de semana y de la aventura de no poder sacar a Ulises del jardín de Tartera (11 septiembre) fuimos a Benasque, al camping Aneto y a esquiar al Valle de Aran, al camping de Arties,  durante el puente de la Immaculada.   En las Navidades del 96 fuimos a Italia, visitamos a los tíos Werni y Luisa en Como, estuvimos en Livigno y sufrimos nuestra peor historia con la autocaravana ya que pillamos una ola de frio inesperada con temperaturas de 30 bajo cero que no sufrian en los Alpes desde hacia 40 años (en Livigno se registró la temperatura más baja del norte de Italia y fue de 36 bajo cero).  En el camping de Livigno se nos congeló todo, gas incluido y nos quedamos sin calefacción toda una noche en que la temperatura dentro del habitáculo bajo a 12 bajo cero.  Debido a que todos los sistemas vitales de la autocaravana fallaron (bombas de presion, tuberias congeladas, filtro de gasoil solidificado, etc) tuvimos que regresar a España con la cola entre las piernas y antes de lo previsto.  Pasamos el fin de año en el Vilar.

En enero del 97 compro la Canon Power Shot 600 (maquina de fotos digital) que durante casi dos años sustituirá a la convencional.  Finalmente en el 99 volveré a la cámara tradicional  después de comprobar que la digital no es tan práctica para acumular los recuerdos familiares en los albums que van relatando nuestra historia. La semana santa del 97 volvimos a pasarla en el camping de Arties y esquiamos en el Valle de Aran.  Nos sirvió de prueba para comprobar que todo iba bien y que unos días más tarde podíamos arriesgarnos a ir a los Alpes nuevamente.  A primeros de abril del 97 fuimos de nuevo a Livigno y estuvimos toda la semana de la Skieda alli con las niñas.   Era el segundo año que participabamos en la Skieda y esta vez compartimos camping con Oscar Ballsalobre y su Westfalia-camper.   Esta vez todo funciono perfectamente aunque al regreso se nos acabo de jorobar la calefaccion, suerte que ya era el ultimo día.  A finales de Abril fuimos a Sierra Nevada con la autocaravana y nos alojamos en el propio parking de Pradollano.  Todo funciono perfectamente aunque para solo cuatro días hacer el viaje en autocaravana se demostró un poco paliza ya que invertimos casi un día para ir y otro para volver.  El verano del 97 hicimos Bretaña y Normandia (St.Michel incluido, por fin, y con gran decepción por lo masificado que lo encontramos…) y de bajada recorrimos los castillos de la Loire que fue lo que más nos gusto.   También estuvimos en Aubergne en el Mont Dore y la zona de Clermont Ferran.   Acabamos de pasar los últimos días de agosto en el Vilar y ya sería el ultimo verano que estaríamos allí pues los abuelos, finalmente, ya habían tomado la decisión de vender la casa.  Por el puente de la Immacualada del 97 volvimos con Ulises a Arties y esquiamos en el Valle de Aran.  En Navidades del 97 hicimos un periplo por los Pirineos.  Empezamos esquiando en Formigal en donde nos encotramos casualmente con Oscar Ballsalobre, seguimos esquiando en Cerler y acabamos en el Valle de Aran. 

En marzo del 98 hicimos nuestro mejor viaje con Ulises.   Fue un periplo de 9 dias por todos los Alpes.  Cada día esquiando en un sitio diferente:  Deux Alps, Sestriere, Cervinia, Zermatt, Verbier,  Klosters y acabando en Livigno.  También esta vez nos encontramos con Oscar B. y con Miquel Sanchez en Livigno.  Este viaje lo hicimos sin las niñas y no tuvimos ningún percance.  En abril del 98 volvemos a Granada pero este año lo hacemos en avion y alquilamos un coche para subir a Sierra Nevada.  El verano del 98 la casa del Vilar ya estaba vendida y decidimos hacer un recorrido con Ulises por España.  Hicimos toda la cornisa cantábrica desde Bilbao hasta Galicia.  Estuvimos en los picos de Europa y subimos con el funicular de FuenteDe.  Recorrimos la costa Gallega desde las rías alta (las mejores) hasta la última de las rías bajas y visitamos Santiago con las niñas.  Desde Bayona iniciamos el regreso y paramos en Sanabria  para visitar el lago y parque natural,  alli nos encontramos casualmente con una amiga de Caque que nos hizo los honores de la comarca.  Desde Zamora fuimos a León y visitamos la catedral, subimos hacia la zona de Somiedo, no vimos osos y si unos terribles mastines de León que impresionaban por su tamaño.  Bajamos nuevamente hacia Castilla y visitamos Ponferrada, Astorga y Tordesillas. Estuvimos un día en Salamanca y visitamos la casa de las conchas. Desde Castilla entramos en Extremadura y fuimos hasta Mérida, visitamos el monasterio de Yuste y las cuevas del Aguila.  Entramos en Toledo y visitamos Aranjuez  (comimos en El Almíbar un faisán delicioso y unos espárragos gigantescos).  Desde Aranjuez fuimos ya directos a casa pasando por Madrid sin detenernos.  Fueron quince días intensos en que viajamos cada día y disfrutamos de Ulises como nunca.  Tanto  la Immaculada del 98 como las navidades del 98 acabaron pasándose en el Valle de Arán debido a las preferencias que durante los dos últimos años habían manifestado las niñas.  Allí tenían gente conocida y cada vez era más difícil convencerlas de que se podía ir a conocer sitios nuevos.  Durante las navidades del 98 decidimos alquilar un apartamento en Vielha.   El trienio puberal tocaba a su fin.





viernes, 15 de enero de 2016

Com calcular la setmana santa i carnaval



La Pasqua es celebra sempre el primer diumenge de lluna plena de la primavera. Així és va decidir en el Concili de Nicea, l'any 325. A partir d'aquí, se sap quan seran el Carnestoltes, la Quaresma ... 
Aquest any, la primavera astronòmica començarà el 20 de març a les 6 del matí  i 48 minuts.  La primera lluna plena serà el mateix dia 20. Això, implica que el diumenge següent, 23 de març, s'ha de celebrar la Pasqua. El diumenge anterior dia 16 doncs, serà el dia de Rams.  La Setmana Santa se celebra entre  aquests dos diumenges. Per això les processons sempre són en lluna plena. El Diumenge de Pasqua sempre s'escau entre el 22 de marc i el 25 d'abril. Vol dir que tant la festa de Sant Josep com la de Sant Jordi poden caure en plena Set­mana Santa. 
Amb el Diumenge de Pasqua ja podem establir la resta del calendari.  El Di­jous Gras s'escau 52 dies abans i marca l'inici del Carnaval. Aquest any, el Dimecres de Cendra serà el 6 de febrer, quan enterrarem la sardina, i el primer diumenge de Quaresma serà el 10 de febrer.  Per tant,    menjarem bunyols molt aviat.  A partir del Diumenge de Pasqua també sabem quan serà el Dilluns de Pasqua Granada, la segona Pasqua, festiva en alguns pobles. Serà 50 dies després, el 12 de maig.  El diumenge de Carnestoltes no s'escau mai abans del 2 de febrer ni després del 7 de març. D'aquí la dita "al març marçot, el Carnaval també pot". Aquest any, però, el Carnestoltes arriba molt puntual. 

lunes, 21 de diciembre de 2015

100 años: se dice pronto y pasan volando.

in memoriam



Doña Teresa Malla nació cuando España era, todavía, un imperio colonial. Tenía tres años cuando perdimos las últimas posesiones de ultramar: Filipinas y Cuba.  Iba al colegio de monjas cuando estalló en Barcelona la Semana Trágica. Tenía apenas 20 años, en plena adolescencia, cuando poco la podía preocupar que franceses y alemanes se gasearan a gusto en los campos minados de las Ardenas.  El charleston y los locos años veinte la pillaron ya casada con un buen partido.  Vivió la segunda guerra mundial con el paraguas en la mano amenazada por los nubarrones que precedieron a la tormenta de la guerra civil española, la cual, atinadamente, la pilló en Ginebra con el paraguas ya abierto.  La post-guerra española no le hizo conocer privaciones y la caída del dictador llegó en los primeros años de su viudez.  Vio envejecer y morir a sus hijos, madurar a sus nietos y crecer a sus bisnietos.

He buscado en mi memoria infantil el primer recuerdo que tengo de mi abuela paterna y puedo rescatar su imagen enjuta, medio moño de pelo blanco recogido en el occipucio, blandiendo, con cara medio severa medio de broma, un caramelo empapelado.  Luego se me sobreponen las imágenes flash de comidas domingueras con un patriarca en la mesa cuyo talante difícil no se nos ocultó a nadie, al que, en contadas ocasiones, vi como ponía limite con una mirada secretamente dura mientras pronunciaba un ""...Pepe! ja està bé!" que no dejaba lugar a dudas.   La sensación del abuelo severo, distante casi siempre del cariño senil que los nietos acostumbran a esperar de sus abuelos,  debería ir acompañada de una compensación femenina para la cual, quizás, nunca hubo demasiado tiempo.  Nuestra abuela, en esa niñez que yo recuerdo,  y en las pocas ocasiones en que era posible, parecía querer avanzar a hurtadillas hacia nuestro cariño y tomaba los atajos que la premura de los contactos (fiestas familiares y poco más) le permitía.  Así se nos daba a través de sus furtivas propinillas o sus caramelos empapelados mientras le asomaba un sonrisilla cómplice por el rabillo del ojo.  Renglón seguido erguía el ceño y el dedo huesudo, para proferir, más que decir, un "...pero hay que ser un niño bueno! eh!!!", el cual, de más grandes, se convertía en un  "...hay que estudiar mucho! eh!!!".    Muy brumosos son los recuerdos de las Navidades y Reyes en las que acudíamos nietos en tropel a recoger regalos.  Casi me es imposible rescatar las sensaciones de aquellos días pero hay una, curiosamente relacionada, que emerge con gran fuerza emocional.  Hubo un tiempo remoto en que por Año Nuevo íbamos a la calle Avinyó a ver a las hermanas de la abuela: la tía Carmen enjuta como la abuela, pero no tan alta, y la tía Mercedes regordeta y bajita.  Aquella casa dejaba una huella en el cariño.  Las dos solteronas eran una fuente de calor humano que nos sobrepasaba.  Cariñosas y dicharacheras, daban la talla de lo que nuestra abuela había vivido en su juventud barcelonesa.  Las señoras Malla eran por fin de carne y hueso, transmitían polaridades positivas a nuestros escasos encuentros y, si cabe, hacían más ostensible la Torre de Marfil en la que estaba prisionera, Diagonal arriba, nuestra abuela Malla. 

Me es difícil evocar los recuerdos infantiles que me trae la abuela María Teresa sin apartarlos de su casa de Muntaner 242.  En mi fantasía de niño habían dos casas: la de delante era la de los señores feudales, era la circunspección y el orden, allí se debía de ir con pies de plomo y poner cara de niño bueno. En la zona luminosa se veía todo, tanto si no llevabas las uñas limpias como si el pelo no era lo suficiente corto; allí no se podían obviar ni las gracias ni el por favor.  Detrás, pasillo oscuro arriba, era otro mundo, allí era el lugar del servicio y de los niños.  Podíamos aporrear (siempre con mesura) el piano y entregarnos al placer de mirar fotos.  Podíamos "investigar" cajones y armarios, que por cierto raramente estaban al alcance de nuestro afán de "exploradores del arca perdida", hasta que alguien descubría un nuevo escondite o un trasto que no sabíamos para que servia.  El "ruido" de las conversaciones de los adultos nunca "llegó" hasta aquellas dependencias. Eran los sótanos de la Torre de Marfil.  Allí era todo como siempre pero más emocionante por que se añadía el sabor de lo antiguo. De vez en cuando enmedio de nuestros juegos de tarde de domingo, en una infancia sin televisión,  llegaba la abuela para preguntarnos si queríamos merendar.  Ella si que bajaba a nuestro encuentro, cuando podía, y nosotros atareados como estabamos hacíamos poco caso del caso que nos hacia.  Ley de vida que no tiene marcha atrás y que obliga a la comprensión posterior de quienes fuimos atendidos en momentos en que éramos incapaces de valorar su gesto.  El cariño de nieto siempre madura al sol de este tipo de descubrimientos, ya en la zona adulta de la vida del nieto y cuando a menudo el abuelo falta o entra en la senectud avanzada.  Nuestra abuela centenaria ha sido durante muchos años un regalo para la reflexión pues su larga permanencia nos ha invitado,  visita tras visita, año tras año,  a retomar recuerdos que conllevan vivencias de agradecimiento por lo que entonces nos dio y, por lo que nos ha seguido dando.  Si algunos de nosotros, entre ellos me encuentro yo, no tomamos más de ella es por que la vida nos condujo por otros lares y circunstancias.  No por que en ella nunca nadie pueda reprochar que encontró una puerta cerrada.  

 Ella siempre fue la puerta trasera de la Torre de Marfil. 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Truman



Después de verla te quedas al menos turbado, en mi caso inquieto, y con tendencia a no dejar pasar la oportunidad de una reflexión.

La propuesta es clara.  ¿Se puede ser acritico en la amistad? 

Un café mañanero de domingo me puede servir para indagar en esta cuestión.

Tal como se plantea parece que si es una opción, no tan razonable como sentimental.  Sin embargo quedan dudas que debemos resolver.  

¿De qué depende?  

Ser acritico con el mundo que nos rodea es no tomar partido.  Es no entrar en el juicio que toda cuestión plantea.  Si lo unimos al concepto amistad parece algo extraño que uno no pueda dar su opinión, con respeto, sobre aquello que está en debate.  Si esta postura se extiende al tema trascendental de nuestra muerte todavía parece más raro que dos amigos no puedan entablar un debate sobre sus respectivas posiciones. O que uno de ellos dé por zanjado dicho debate por personal que sea la implicación de la decisión sobre su propia muerte.  Entiendo el intento (exitoso finalmente) de postura radical del personaje de Julian (Darin) pero no comparto la postura del personaje de Javier Camara, aunque haya bordado el papel.  

Probablemente el guión ha elegido esta situación de forma expresa para mostrar una más de las mil caras de las formas de enfrentar el mundo.  Pero nos deja con la duda de si Camara es simplemente un respetuoso espectador del mundo ajeno o un pasota enmascarado que opta por la no intervención por que es lo más sencillo.  Cada cual puede darle el matiz que quiera.  No se equivocara ni con una ni con la otra opción. Ambas son posibles.  Es así como Cesc Gay nos devuelve la pelota lanzada al aire.  Deja que cada espectador tome su decisión.  Como tantos otros guiones de final abierto en el que cada cual elige un desenlace posible. 

Mi conflicto aparece en el momento en que unimos esta cuestión con la amistad.  O con cualquier relación profunda como la de pareja o la paterno-filial.    Por que en estas relaciones se supone que hay más cosas que el ser simple espectador del devenir ajeno.  Estamos emocionalmente implicados y el respeto al otro también contiene un elemento de juicio de valor del que no podemos huir y frente al que subyace un deber y un derecho. Y si lo hacemos, si elegimos no intervenir, es tanto una cuestión de desconsideración al otro como de dejación de funciones obvias.  Deberiamos de tener excusas muy potentes para no sentirnos fracados en nuestro papel.  Mucho más potentes que la simple falta de tiempo. 

Hay varias trampas en la película que se usan para acotar y restringir al máximo las posibilidades: la distancia física entre los dos amigos y entre el padre y el hijo, la situación de divorciado sin pareja del personaje de Darin, y los solo cuatro días de presencia del amigo.  Estos cuatro ítems permiten al guión escudarse en el “lo intenté pero no fue posible”... por falta de ocasión o por falta de tiempo.  Pero enseña la patita, por que si quitáramos estas trampas no habría excusa.  El amigo tendría más ocasiones para entablar un dialogo profundo en el que debatiría su punto de vista respecto a la opción tomada por su amigo frente al sufrimiento y la muerte.  También el hijo tendría opciones de expresar sus emociones con algo más que un abrazo.  Y finalmente, si viviera en pareja se vería más claro que las decisiones finales de este tipo no son cosa de uno y ya está.  

No hay que confundir el respeto al otro con la falta de recursos para enfrentar una situación dada y abstenerse de entrar en un debate.  Es posible debatir con respeto, pero es más fácil ampararse en el respeto para salir airoso de una situación comprometida.  

El personaje de Camara, atado de pies y manos por el guionista, hace lo que puede... y solo le queda la opción de mostrarse aceptador de lo que se le viene encima: pagar, aceptar sus rarezas con estoicismo, y finalmente, como muestra definitiva de amor a su excéntrico amigo, aceptar a Truman sin mediar palabra.



martes, 6 de octubre de 2015

Jandro 60 años



Hoy cumples 60 años alli donde estés....

Quiero que tu voz salga de ti como parte del recuerdo aun sabiendo que es la flaqueza de los sentidos lo que me arrastra a pensar en el deseo de oírte. Y aun sabiéndolo…una y otra vez insisto, y sin querer acudo a esas imágenes queridas de mi pensamiento, imágenes apartadas en ese baúl de eternos disfraces.

Es esa lucha entre el tiempo nuevo y la memoria de la vida –lo que vivo hoy y lo que recuerdan los sentidos naturales-  lo que renueva el sentir de pérdida y lo transforma. Lo que da sentido a mi reflexión hebrada de pesar y alegría,  tristeza por la ausencia material y esperanza en recuperar tu esencia entremezclada en los recuerdos de viejas charlas.

Quizás sea la nostalgia de la calle por la lluvia que cae, lo que me hace oir la voz de Judith Collins junto  a ti y pensar en un tiempo en el que conociste Irlanda.

Quiero llegarte, y he querido prescindir de los que creen que estas allá, saliéndote al paso, sabiendo emocionado que estoy tocando la inexistente mano que se me acerca, parte de tu esencia temporal que imagino bajo el recuerdo,  porque es el tiempo vivo, el de hoy, lo que me acerca a ti y el que creo que compartimos: cuando te pienso vivo.

Quisiera que esos momentos de soledad aparente, en los que intuyo tu compañía, fueran útiles para todos, para que entendiéramos como tú la duración de la vida,  la presencia de las flores que cíclicamente vienen y van.

Porque Jandro, no lo dudes, te has salido ya de los relojes… de las fotos lejanas de los grandes calendarios de pared y te has metido en los recuerdos de los que te quisimos… de los que te seguimos queriendo, mientras buscamos tu reflejo en la memoria de las cercanas cosas que usabas…

Estarás en otro tiempo, algo que apenas logramos intuir,  cuando una puesta de sol nos traiga tu recuerdo más vivo… serán tus formas del pasado mezcla de presente en nuestro hoy, las que atraerán la añoranza hasta que por fin pase el momento, y pasará, -apenas un instante en tu tiempo- y serás olvido…así es, apenas un cerrar de ojos, y poco a poco olvidaremos siquiera que estás en el mismo lugar que antes ocupabas pero inalcanzable a los sentidos, intemporal, con otro ser… eternamente joven en la  imagen que nos dejaste un dia, como si a los veinte años supieras que vivir es envejecer y nos quisieras recordar que la vida es un contingente que lucha por mantenerse al margen de la incertidumbre…

Como las nubes, que contra voluntad se deshacen en lluvia fértil, y como las flores que con el calor se agostan para dar semilla, son, para todos nosotros, tus acelerados pasos hacia el fin, efímera existencia a la que finalmente da sentido la reflexión, y sin la cual todo quedaría en un sinfín de preguntas sin respuesta.

Fijado por la muerte en el tiempo podrás hablar con las flores, y las flores ocultarán cómplices tu presencia inmaterial firmes aliadas de tu nuevo reino en el que descansas en paz y mientras, al otro lado del espejo de la vida, aprenderemos a escuchar entre susurros de flores los ecos lejanos de tus risas  hasta que agotemos todo nuestro tiempo en los relojes…

viernes, 11 de septiembre de 2015

Reflexiones políticas a propósito del Procés... sept 2015


A  POSTERIORI

1.- Mi análisis político.  Durante estas semanas he retransmitido diferentes comentarios de terceros, pero no he dado mi opinión.  Hoy quiero hacer una reflexión personal en voz alta para aquellos a los que pueda interesar.

2.-  La cuestión nacional.  La clave de la cuestión está en saber si existe una mayoría de habitantes de Catalunya que se sienten nación.  Parece claro que esto es así.  

3.- Una vez aceptado que una mayoría de catalanes aspiran a ser considerados como una nación, nace la necesidad de que el marco legal actual, fruto de la historia, pueda cambiar.  El reconocimiento de nación lleva implícito el deseo de ser soberanos y dueños de nuestro futuro.  Por ese motivo se emprende en nuestro país un movimiento civil que busca manifestar nuestro derecho a la autodeterminación. 

4.- El estado español niega la mayor.  No quiere considerar a Catalunya como una nación para evitar que se llegue a derivar un reconocimiento posterior del derecho a la autodeterminación.   Los medios para establecer su negación usan la Constitución del 78 y el marco legal en el que se ampara para decirle a Catalunya que con este marco no es posible atender a sus demandas.  

5.- Catalunya intenta durante dos años convocar alguna forma de referéndum, aunque no fuera vinculante, para demostrar si hay o no la masa critica necesaria para iniciar el camino hacia un proceso de secesión.  Un camino que nadie dice que sea fácil ni corto.  El estado español hace durante este tiempo todo lo posible por evitar la validez de cualquier forma de consulta.  Es una estrategia de aplazamiento y de ganar tiempo. 

6.- A Catalunya no le queda más remedio que convocar unas elecciones autonómicas con carácter plebiscitario, el que se le pida a la ciudadania que apoyen a los partidos que propugnan el camino hacia la independencia.   No es un plebiscito en el sentido pleno, pues no hay una pregunta a la que responder si o no.  De ello se desmarcan todos los partidos soberanistas españoles repitiendo mil veces que no son plebiscitarias sino simplemente autonómicas. 

7.- Las elecciones se producen con un récord de participación nunca logrado hasta ahora en unas elecciones autonomías ni estatales.  Parlamentariamente la victoria del sector nacionalista que desea la independencia es totalmente clara.  

8.- Los partidos soberanistas españoles hacen la lectura de votos y manifiestan que no existen suficientes votos a favor del nacionalismo como para considerar que hay una victoria del independentismo.  

9.- Los nacionalistas responden que si consideran que esto es así, los españolistas deberían haber permitido hacer un referéndum.  

10.- Existe una mayoría de votos a favor del independentismo. Si ha llegado o no a más del 50% está en discusión.  Es por ello que actualmente, con un parlamento en el que hay mayoría de diputados a favor de la independencia, se hará imprescindible un referéndum.  La única manera de forzar al estado español a que acepte esta realidad es precisamente tener la fuerza parlamentaria que permita una negociación.  No se puede negociar desde posturas de inferioridad.  Y, para ser considerados iguales, Catalunya ha de tener explícitamente un mandato político fuerte, que ahora tiene.  
11.- La amenaza que Catalunya esgrime, y frente a la cual el estado español ha de verse forzado a negociar UN CAMBIO CONSTITUCIONAL, es que si se sigue negando de forma continuada a aceptar un referéndum vinculante, las fuerzas políticas y parlamentarias catalanas favorables a la independencia, que ahora están en mayoría, pueden llegar al extremo de declarar de forma unilateral la independencia (DUI).   Asumiendo todas las consecuencias.  Esperemos que no llegue a ser necesario.  Entre tanto los mas radicales (las CUP) han pospuesto su intencion de forzar un DUI de forma inmediata. 

12.- ¿Que pasará?  Hay muchos escenarios con respuestas variadas.  
En mi opinión no pasará nada hasta las elecciones estatales españolas de diciembre. A partir de que se creen nuevas mayorías en las cortes españolas veremos si existe voluntad de dialogo entre iguales y si el gobierno que salga de las urnas entonces, aceptará o no tomar en serio la realidad catalana.  Mientras tanto en Catalunya se abre un periodo de 18 meses, provisional, en el que se intentará elaborar un marco legal y una estrategia para llegar a convertirse en el futuro en un estado propio.  Dudo mucho que el nuevo gobierno catalán de excusas a España para suspender la autonomía, es por eso que una DUI no se va a producir en los próximos meses... pero queda como posibilidad si pasados los 18 meses las posiciones españolistas no se mueven. 



Apuntes

Sobre la autoderminación y la secesión

El principio (no derecho) de autodeterminación o de libre determinación se enuncia en la Carta de las Naciones Unidas de 1945 al establecer como propósito de la organización "fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos". La libre determinación de los pueblos elevada ya a la categoría de derecho aparece en 1960, en la resolución 1514 (XV) de la Asamblea de las Naciones Unidas, conocida como la "carta magna de la descolonización". El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966 lo recogerá también en su artículo 1º: "todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural". Finalmente, la resolución 2.625 (XXV) de 1970, declaración sobre los principios de Derecho Internacional referentes a las relaciones de amistad y a la cooperación entre los Estados, desarrollando las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, dispone que "el establecimiento de un Estado soberano e independiente, la libre asociación o integración con un Estado independiente o la adquisición de cualquier otra condición política libremente decidida por un pueblo constituyen formas del ejercicio del derecho de libre determinación". Además, precisa que todo Estado tiene el deber de promover la aplicación del principio de libre determinación, con el fin de "poner fin rápidamente al colonialismo, teniendo debidamente en cuenta que el sometimiento de los pueblos a la subyugación, dominación y explotación extranjeras constituye una violación del principio". Se añade también lo siguiente: "ninguna de las disposiciones de los párrafos anteriores se entenderá en el sentido de que autoriza o fomenta cualquier acción encaminada a quebrantar o menoscabar, total o parcialmente, la integridad territorial de Estados soberanos e independientes que se conduzcan de conformidad con el principio de la igualdad de derechos y de la libre determinación de los pueblos antes descrito y estén, por tanto, dotados de un Gobierno que represente a la totalidad del pueblo perteneciente al territorio, sin distinción por motivos de raza, credo o color".
La lectura de estas disposiciones lleva a la siguiente pregunta: ¿cuales son esos pueblos que tienen derecho a la libre determinación? La respuesta clara que se deriva de las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de los dictámenes del Tribunal Internacional de Justicia y de otros documentos, es que únicamente los territorios colonizados, es decir, administrados por otro Estado con una condición jurídica distinta, pueden ejercer ese derecho. En ningún caso partes integrantes de un Estado miembro de las Naciones Unidas.
No puede identificarse pueblo titular del derecho de autodeterminación con minoría étnica, nacional, cultural, lingüística, religiosa o de otro tipo. En primer lugar, porque la propia resolución 2.624 ya deja claro que si forma parte de un Estado miembro de las Naciones Unidas que respeta sus principios y tiene un gobierno representativo de toda la población no puede alegar el derecho de libre autodeterminación para separarse de ese Estado. Y en segundo lugar, porque conforme al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos el régimen de las minorías es distinto al de los pueblos colonizados. Establece su art. 27: "en los Estados en que existan minorías étnicas, religiosas o lingüísticas, no se negará a las personas que pertenezcan a dichas minorías el derecho que les corresponde, en común con los demás miembros de su grupo, a tener su propia vida cultural, a profesar y practicar su propia religión y a emplear su propio idioma". Derecho distinto, por tanto, del de autodeterminación.
Se suele decir que la Constitución española del 78 no recoge el derecho de autodeterminación. Esto no es cierto, aunque merece cierta explicación. Es cierto que el texto constitucional no menciona el derecho a la autodeterminación; pero también es cierto que su art. 10.2 dispone lo siguiente: "las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España". Entre los acuerdos ratificados por España se encuentra el ya comentado Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966, que reconoce el derecho de libre determinación. Además, este pacto establece en su art. 1.3: "los Estados Partes en el presente Pacto, incluso los que tienen la responsabilidad de administrar territorios no autónomos y territorios en fideicomiso, promoverán el ejercicio del derecho de libre determinación, y respetarán este derecho de conformidad con las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas". Es decir, que en virtud de la Constitución y de los pactos internacionales suscritos España no solo reconoce el derecho de autodeterminación sino que ha asumido el compromiso de promover su ejercicio. La cuestión es ¿a quien reconoce España ese derecho? Lógicamente, a los territorios colonizados, por ejemplo, al Sahara Occidental, hoy administrado por Marruecos y pendiente de un referendum de autodeterminación (aquí cabe lamentar que España no haya pasado de reconocer formalmente ese derecho, y que su actitud en 1976 desembocara hasta hoy en el incumplimiento práctico de las resoluciones de las Naciones Unidas). En virtud del Derecho Internacional vigente España no tiene por qué reconocer ese derecho a partes de su propio territorio.

¿Cabe definir el derecho de autodeterminación de forma más amplia que la derivada del Derecho Internacional, limitada al proceso de descolonización? 
Utilizando sin más una lógica democrática parece evidente que no se puede obligar a una comunidad humana a aceptar una condición política no deseada. Si la totalidad o una clara mayoría de un pueblo quiere la independencia ¿qué Estado realmente democrático se la podría negar?
La respuesta no es fácil y hay que matizar mucho. En primer lugar, si no estaremos hablando del derecho de secesión, cosa distinta del derecho de autodeterminación. El derecho a separarse y crear un nuevo Estado no se recoge en el Derecho Internacional ni es frecuente en el derecho interno. Desde luego, no aparece en la Constitución Española, ni suele aparecer en otras constituciones. Una excepción fue la Unión Soviética, que desapareció precisamente al ser ejercitado el derecho a la separación de sus repúblicas.
Con el derecho de secesión pasa lo mismo que con el de autodeterminación: que no se puede reclamar para Catalunya con base en ninguna norma positiva. Ahora bien, por la misma lógica democrática diremos que si una comunidad humana realmente quiere separarse de un Estado, habrá que buscar los medios normativos; como mínimo, una reforma constitucional y una consulta popular para saber si efectivamente la mayoría quiere la secesión.
Para hablar de existencia de un derecho (autodeterminación, secesión) hay que encontrar a su titular. Si es un sujeto colectivo, habrá que exigirle unos mínimos para ser identificado. Fundamentalmente, que ese colectivo sea capaz de formar y expresar una voluntad. Para ello serán necesarios unos órganos más o menos representativos y unos cauces de participación de sus miembros. Y, por supuesto, que los miembros del colectivo también estén identificados y se reconozcan como tales a sí mismos.  Este es el punto importante en el que ahora estamos.  Tenemos un Parlament con una clara identificación Nacionalista y con un mandato democratico libremente expresado.
Finalmente, quiero señalar que una posible secesión o independencia de cualquier parte de España hoy no es posible sin una reforma constitucional. El art. 2 de la Constitución establece "la indisoluble unidad de la Nación española". Que se establezca la unidad es lógico, porque sin la existencia de una comunidad humana organizada políticamente no tendría sentido la propia Constitución. Pero que califique de indisoluble la nación revela más un deseo influido por ciertos mitos nacionalistas (la nación como realidad eterna) que un hecho. Todas las naciones, como las civilizaciones y como las personas, nacen, crecen y mueren. La historia es despiadada, y como todas las demás naciones España algún día, pronto o tarde, desaparecerá, bien para fragmentarse o bien para integrarse en una comunidad superior.